Forjando Leyendas: La Guarida de Glint y La Tumba de los Reyes Primigenios

Nota: Todo el contenido de esta entrada forma parte de la Historia Viviente de la Expansión Path Of Fire, si aún no sabes qué va a pasar, todo ello podría spoilearte.

[…] Si descubres que… Si has encontrado estos cristales, querrá decir que he fracasado antes de que lleguemos a conocernos. Habría disfrutado de la compañía en los cielos del desierto. Tengo entendido que has elegido una campeona. La hará falta esto cuando el mundo cambie. La muerte del dragón de la selva ha acelerado el alzamiento de nuestro ancestro. El dios del fuego sigue persiguiéndome. Temo que logre hacerse con el arma… Si la consigue, las consecuencias serán impredecibles. La habría destruido pero madre lo prohibió. Ella jamas previó esta crisis. El camino correcto me resulta esquivo. Me siento atrapado en este papel, en este “legado”. Ansío la libertad, pero no puedo ignorar la responsabilidad. De hacerlo, condenaría a una destrucción segura a las razas mortales. Y puede que a mi mismo también. Con todo, ¿acaso no hay una cierta libertad en la muerte?
El poder de Kralkatorrik sigue creciendo y la muerte de nuestra madre sigue sin vengarse. Cuando llegue el momento… Me pregunto, hermana… ¿tus asistentes Exaltados te están formando como me formaron a mi? ¿Sus palabras han llegado a tu corazón? ¿Sientes cómo el peso de esas palabras aumenta a cada momento que pasa? Un consejo: si te cansas de tus cuidadores, un bufido o un coletazo conseguirán que se larguen. Que nadie te haga olvidar qué eres… ni ellos ni tu misma.
Tu campeona me intriga. Tal ves porque la mía nunca hizo acto de presencia. Los Exaltados me dieron un objetivo, pero no un autentico vínculo con él. Espero que te vaya mejor, hermana. Espero que tengas un objetivo que te llene. Por lo general, lo único que me llena es la ira.
Quien porta esta arma tiene en sus manos el destino de Tyria… el poder para cambiar este mundo. Con ella podría matarse a los dragones ancianos. Su poder no debe tomarse a la ligera. Se creó para que los mortales pudiesen hacer la labor de los dragones, de nuestro linaje. Para combatir un poder cataclísmico y evitar la destrucción de toda vida. Él la busca para un fin erróneo. No estamos listos. Hermana, es una carga pesada, en ocasiones, demasiado pesada. Pero madre creía, y por ello hemos de resistir […]

Recoger cada fragmento de los pensamientos de Vlast ha sido casi como sentir cada sensación que éste ha tenido en esta lucha continuada. Todo ello mezclado con el sentimiento de Aurene, que unida a ella, puedo sentir su dolor, su rabia… su soledad ahora. Igual que mi vínculo con ella, ésta ha sentido la agonía y dolor de la muerte de su hermano de manos de Balthazar. Cuando he logrado hablar con Taimi en una de las zonas altas de esta región, he comprobado que no estaba equivocada en ello. Siente rabia por lo ocurrido, siente soledad por saber que pudo conocer a un hermano y ahora Balthazar le ha arrebatado eso. Siento que quiere venganza, pero también justicia. Espero que Caithe y La Luminosa puedan inculcar en ella la fuerza necesaria para luchar por lo justo.

Y lo justo ahora mismo es detener a Balthazar como sea. Ahora que gracias a los recuerdos de Vlast sabemos que hay un arma que el dios busca para acabar con los Dragones Ancianos, es necesario encontrarla, impedir que llegue a ella y después decidir qué hacer al respecto. Pero sobre todo, llegar antes que el dios. Al menos contamos con información del pasado para saber dónde buscar.

La idea de buscar en la Guarida de Glint fue casi unánime cuando comenté con Canach, Kasmeer y Rytlock lo que había averiguado en los cristales de memoria de Vlast. Rytlock ya estuvo allí en su día con su clan, cuando perdieron a Snaff, y también con Glint en aquella última misión que acabó separando al Clan Filo del Destino. Kasmeer, Marjory y yo misma hemos estado en un lugar parecido cuando el Maestro de la Paz nos entregó la pista de Aurene. Hoy, gracias a nuestra llegada al Desierto de Cristal podemos hacer realidad esa posibilidad. Acceder a la antigua guarida de la campeona de Kralkatorrik, Glint en busca de posibles respuestas. En lo que no estábamos tan de acuerdo, es en acabar con el posible arma para impedir que caiga en malas manos. Habrá que esperar primero a averiguar más antes de decidir.

Ante la entrada que dirige a la Guarida de Glint, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

Cuando nos plantamos delante del acceso, descubrimos que la zona no sólo está tomada por Marcados, de los que ya teníamos alguna idea, sino de Forjados. Está claro que Balthazar también ha puesto su mira allí buscando alternativas.

Tras conseguir controlar el acceso a la guarida, buscamos información que pueda ayudarnos y de momento lo que vemos es, a parte de la actividad de los Forjados en la entrada, unas extrañas huellas. Es momento de entrar en el estrecho pasillo y buscar respuestas.

Allí también la zona está tomada, pero por Marcados. Tras limpiar la zona, buscamos pistas. Lo que encontramos son unas pequeñas esferas que al tocarlas, y conseguir varias, nos da acceso a un extraño cristal que se reconstruye y en donde la voz de Glint nos habla de su profecía entonces y de sus temores en el futuro. No puedo creer que esté escuchando la voz de Glint en forma de memorias, me resulta tan familiar con las propias memorias de su hijo. Es como si me estuviera contando algo que sé por nacimiento.

Cristal de Memoria de Glint reconstruido, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

Tras recolectar cada esencia de memoria, Glint nos abre el acceso a su guarida. Quizás allí encontremos sentido a la muerte tan absurda de su hijo bajo la mano de Balthazar y también encontremos la paz para Aurene que sé que ve lo que yo veo.

Portal de acceso a la Guarida de Glint, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

La guarida para Rytlock es un salto al pasado. Él es quien estuvo allí con sus compañeros de clan. En el centro de la sala, hay una lanza formidable, y al fondo de ella, los restos del G.O.L.E.M de Snaff que muriera en aquel mismo lugar.

En la Guarida de Glint con la Lanza de Sangre de Dragón, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

Allí está, la lanza que podría acabar con Kralkatorrik por ser una Lanza de Sangre de Dragón. Aquella lanza que en su día debiera acabar con él y que acabó en una misión fracasada.

La historia no puede repetirse, esa lanza no puede acabar con el dragón si queremos que Tyria tenga un futuro. Y tampoco puede acabar en manos de Balthazar. En una de las zonas, la voz de Glint vuelve a hablarnos. Si queremos tener acceso a ella primero tendremos que ser dignos.

Ante un cristal de memoria de Glint dentro de su guarida. Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal.

Aparece ante nosotros una Faceta, una muy parecida a la que en su día tuvimos que anular para poder acceder a la información del huevo de Glint. Tras una lucha sin cuartel, por fin acabamos con ella y Glint rebela pues la información sobre la Lanza de Sangre de Dragón. Sin duda tiene que ser el arma de la que hablaba Vlast, y en nuestra mano está impedir que caiga en malas manos.

Evidentemente no todos estamos de acuerdo. Pero es en estos momentos, la única opción factible. Tras destruir la lanza es momento de buscar de nuevo cómo acabar con Balthazar de una vez por todas.

En ese mismo lugar barajamos las posibilidades. Kasmeer, que ha estado en contacto con Kito y con el Templo de Kormir propone un intento de acercamiento a los dioses. O al menos a los que quedan que aún pueden estar en el buen camino. Hay una opción que gracias a nuestra llegada al Desierto de Cristal, podría darnos un camino. Acceder al portal de La Niebla que la leyenda siempre ha dicho que hay en las Tumbas de los Reyes Primigenios.

Tumba de los Reyes Primigenios, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

No puedo creer que acabe de decir sí a esta opción. Visitar la tumba de los reyes y reinas de mi antigua Elona. Si mis padres y abuelos levantaran la cabeza… Siento un orgullo enorme a día de hoy por poder pisar las tierras que mis ancestros ayudaron también a salvar. Decidimos pues reunirnos de nuevo en la entrada de acceso a la tumba, pero antes quiero comunicar con Taimi para saber cómo está Aurene.

Ante la entrada a la Tumba de los Reyes Primigenios siento el peso de la responsabilidad y de la historia viva de mi tierra. En este lugar, los reyes fundadores humanos de Elona que hicieran su capital para vivir en Fahranur, La Colonia… también conocida como La Primera Ciudad, en la isla de Istan, se hacían enterrar aquí.

Al llegar a la entrada, el fantasma de la Reina Nadijeh, nos impide el paso asegurando que no permitirá que el lugar sea saqueado. Aunque le insistimos en que nuestras intenciones no son esas, no parece que crea nada al respecto. La miro y no puedo creer que tenga ante mi a la fundadora de la Orden de los Susurros y cuyo busto podía verse en Istan. Intento de forma pacífica que nos permita el acceso, pero al final acaba luchando por evitar nuestra entrada.

Al vencerla, nos permite el paso y la aseguro que nuestra única intención es usar el portal a La Niebla que hay dentro del lugar y que por ninguna razón nuestra intención será saquear la tumba.

Al entrar los guardias de los tesoros del lugar nos atacan, acabamos con ellos pero no tocamos nada de aquello que guardan.

En la Tumba de los Reyes Primigenios, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

Entonces el Rey Wasi hace aparición. Prácticamente nos exigió lo mismo que la reina. Mientras luchábamos contra él intenté hacer memoria, pero la verdad es que su nombre no me sonaba de nada. Pero cierto es que el linaje de los Reyes Primigenios tampoco se conoce por completo.

Tras avanzar al final de la tumba, la Reina Nahlah y la Reina Dahlah nos cierran el paso. Ambas reinas gobernaron Elona juntas, siendo gemelas. Y ambas fueron buenas reinas además de que les fue levantando un monumento a ambas en las Isletas de Mehtani por su reinado. Por desgracia, la Plaga de los Escarabajos acabó asolando su reinado, acabando con ellas y también acabaron siendo culpadas de ello. Y aquí están protegiendo el lugar en el que fueron enterradas antaño.

La Reina Nahlah y la Reina Dahlah en la Tumba de los Reyes Primigenios, Tierras Altas del Desierto de Cristal, Desierto de Cristal

Como el resto, también nos atacan, pero éstas lo hacen de forma distinta, como gemelas. Primero una, luego la otra, y tendremos que acabar con ellas a la vez porque una se alimenta del poder de la otra.

Ahora que hemos vencido, me arrodillo en cada una de sus tumbas para presentar mis respetos. Al hacerlo, un portal se abre al otro lado.

Presentado respetos ante las tumbas de los antiguos Reyes Primegenios, Tierras Altas del Desierto, Desierto de Cristal

No puedo creer que vayamos a cruzar a La Niebla.

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Un pensamiento en “Forjando Leyendas: La Guarida de Glint y La Tumba de los Reyes Primigenios

  1. […] Forjando Leyendas: La Guarida de Glint y La Tumba de los Reyes Primigenios […]

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