Forjando Leyendas: El Enemigo de mi Enemigo

Nota: Todo el contenido de esta entrada forma parte de la Historia Viviente de la Expansión Path Of Fire, si aún no sabes qué va a pasar, todo ello podría spoilearte.

Tras usar la Puerta de Joko para cruzar La Ribera del Elon y alcanzar La Desolación, no tuve que buscar demasiado para localizar a Kito. El primer poblado que encontré al pasar al otro lado es conocido como La Franja de Huesos. Allí estaba esperando mi llegada, a la entrada del poblado conocido como Villa de Pureza.

Con Kito en la Franja de Huesos, La Desolación, Desierto de Cristal

Tras hablar con él, creí importante comentarle cuál era el plan en mente. De momento llevábamos ventaja dado que para el dios, había vencido. Tiene a Aurene y para él estoy muerta. Ahora es necesario conseguir que las tropas de Palawa Joko tengan un motivo suficientemente importante como para luchar en su contra y no se me ocurre una opción mejor que hacerle creer que Los Lanceros del Sol han vuelto, que están preparados para enfrentarse a él y que tienen un ejército para conseguirlo, aunque esto último no sea del todo cierto. Kito me indica que lo ideal sería tratar de tomar los lugares que hay en varias zonas de La Desolación y hacer ondear la bandera de Los Lanceros del Sol para que que los tres cabecillas de su ejército tengan algo en lo que centrarse, y el Arconte Iberu tenga una opción de peso para enfrentarse a la amenaza.

En la Villa de Pureza, colocando estandartes de los Lanceros del Sol, La Franja de Huesos, la Desolación, Desierto de Cristal

De momento, comenzamos a ayudar en este lugar y lo hacemos colocando estandartes de Los Lanceros del Sol. Tras hacerlo en esta primer ubicación, hacemos lo propio en varias más repartidas por la geografía de la zona.

Tomamos pues otro campamento en La Grieta de Palawa, otro más en La Senda del Azote, un tercero en La Perdición y el último en Los Barrancos Destrozados. Todo el lugar está repleto de estatuas de Palawa Joko como símbolo de dueño y señor del lugar.

Tras reunirme con el grupo de nuevo, cerca del llamado Palacio de Huesos, es momento de enfrentarnos de una vez al Arconte Iberu. Todos los campamentos que hemos tomando han servido para llamar suficientemente su atención. Necesitamos vencerle, como sea.

Tras una lucha contra él, y su pequeño séquito logramos vencerle. Es el momento de usar el poder de hipnotizador de Kasmeer y hacernos pasar por él aprovechando que su señor, Palawa Joko está atrapado en el Inframundo. Si el engaño sale bien, el ejército de Joko debería seguirnos, aunque primero hay que convencer a sus principales mariscales. Nos acercamos envueltos en nuestros disfraces al Palacio de Huesos donde debería estar al menos uno de nuestros objetivos.

Convertidos en miembros de Joko, con un encantamiento de hipnotizador. Palacio de Huesos, La Desolación, Desierto de Cristal.

El primero al que vemos es el Gran Visir Utumishi, y está precisamente aquí, en el Palacio de Huesos. Rodeados con el encantamiento de Kasmeer, avanzamos por el lugar sin tener oposición. Salvo uno de los guardias de la puerta que al darse cuenta de su error en su intento de ataque le faltó matarse allí mismo.

Ante el Palacio de Huesos, la Desolación, Desierto de Cristal

Tras acceder a la sala principal, allí se encuentra también el Mariscal de SierpesOsa Ekolo junto al propio Gran Visir Utumishi. Intento que mis comentarios y la información que pueda dar no comprometa la misión y sea creíble.

Mariscal de Sierpes Osa Ekolo, junto al Gran Visir Utumishi, Palacio de Huesos, la Desolación, Desierto de Cristal

Tras intentar comportarme como lo haría el Arconte Iberu, parece que logro convencer sin duda alguna al Mariscal de SierpesOsa Ekolo del propósito de luchar contra Balthazar. Aun así, Utumishi me indica que tendré que hablar con los otros dos mariscales y que ambos están en los Dominios de Vabbi por lo que tendré que viajar hasta allí. Mientras que Ogun está al sureste de Vehjin, el Mariscal Eranko está próximo a La Necrópolis.

Una vez vuelvo a reunirme con los demás tomamos la decisión de dividirnos. Mientras yo me encargo del Mariscal de Bestias Oluwa Eranko cerca de La Necrópolis, los demás irán al encuentro del Mariscal de Tropas Olori Ogun. De momento viajaremos juntos dado que necesitamos transformarnos con la ayuda de de Kasmeer.

Antes de enfrentarme a la misión de la siguiente zona, opto por visitar el Camino del Chacal de Arena. Es allí donde tras hablar con el Djinn Drojkor encargado de la gigantesca edificación, consigo comprar una montura nueva, el Chacal. Ahora mis posibilidades para moverme por nuevas zonas aumenta.

Para pasar a la siguiente región, de nuevo para esta ocasión, Sara_Savia y Angélica Celestial  me acompañarán a El Domino de Vabbi. Accedemos allí por el este de Los Barrancos Destrozados.

Alcanzamos Dominio de Vabbi llegando a su primera región, El Valle Peñascoso. Un poco más al sur de esta zona está el Palacio de Vehjin. Allí Kasmeer vuelve a usar su encantamiento para transformarnos y en ese punto nos dividimos.

Mientras Sara_Savia, Angélica Celestial y yo nos encargamos del Mariscal de Tropas, Canach y Rytlock se ocuparan del Mariscal de Bestias.

Listos con el encantamiento de Kasmeer para infiltrarnos entre las tropas de Palawa Joko, Dominio de Vabbi, Desierto de Cristal

De nuevo protegidos con el encantamiento de Kasmeer nos presentamos ante el Mariscal de Tropas Olori en un pequeño campamento encima de La Fundición. Nos dice que se uniría a nosotros sin dudarlo, de no ser porque ese pequeño campamento es de reclutas y es necesario hacerse primero con La Fundición bajo el mando de las tropas de Forjados de Balthazar. Si no conseguimos quitarle ese puesto tan importante, nuestro avance será inútil. Por desgracia pedirle al mariscal que se haga con el lugar es inútil. Así que… el trabajo mejor hecho es el que hace uno mismo.

Ante el Mariscal de Tropas Olori Ogun, cerca de La Fundición, Dominio de Vabbi, Desierto de Cristal

El Mariscal Olori Ogun me concede un estandarte que me da la posibilidad de dar órdenes a las momias despertadas de Palawa Joko. Tras recoger a un grupo menor de cuatro, las organizo para que ataquen a mis órdenes.

De esa forma, accedemos a la entrada de La Fundición. Una vez allí lanzo la horda de momias que voy recogiendo y que los propios Forjados tienen presas dentro de la enorme estructura. No me extraña que sea capaz de tener el ejército que tiene con este lugar bajo su control. Tras conseguir a más de quince momias bajo mi control atacando a diferentes grupos, logro hacerme con el lugar cerrando un portal que el propio Balthazar tiene allí para tener su mando la creación de sus Forjados.

Portal en La Fundición, Dominio de Vabbi, Desierto de Cristal

El Mariscal Ogun me espera a la puerta de La Fundición que ahora controla. Ahora está convencido que lo controla para Joko y no para mi. Es momento de reunirme con el resto de mis compañeros para asegurar que el último mariscal también nos apoya.

Entregando de nuevo las tropas de momias despertadas al Mariscal Ogun en La Fundición, Dominio de Vabbi, Desierto de Cristal.

Tras pasar primero por La Necrópolis, viajo cerca del Barranco de Kaluun. Allí localizo primero a Kasmeer, que me informa que al parecer Rytlock y Canach están teniendo ciertas desavenencias con el mariscal. Cuando me presento ante él, me asegura que no se unirá a la lucha si no se le asegura que somos capaces de dominar nuestras monturas. Canach y Rytlock se negaron a rebajarse a ello. Aunque en un principio trato de convencerle de que no estamos para juegos, el Mariscal de Bestias Oluwa Eranko no da su brazo a torcer. Así que, montada en mi raptor comienzo una carrera usando la habilidad que el estandarte del mariscal me ofrece: absorber vida de criaturas de mi alrededor en la carrera para alcanzarle. Tras un circuito cerrado, y usando esta habilidad, logro perseguir al enorme devorador que hace lo propio. Cuando queda claro que sus bestias estarán en buenas manos, y como el uso de monturas no es un problema, el Mariscal Oluwa Eranko está dispuesto a ayudarnos.

Ante el Mariscal de Bestias Oluwa Eranko, Dominio de Vabbi, Desierto de Cristal

Estamos listos, tenemos un ejército. Uno suficientemente grande y poderoso como para enfrentarnos a las hordas de Balthazar del que nos han llegado noticias que se hace fuerte en el Bazar de Kodash. La información que tenemos es que ha tomado la zona, y que está tratando de someter al Dragón Anciano desde esa posición.

Es momento de acabar lo que hemos empezado y evitar que use a Aurene contra Kralkatorrik. Si él cae, Tyria caerá.

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