Refugio Venteado: Primeros Pasos

Toda Sala de Clan que se precie comienza… por no tener ni idea de qué hay que hacer ahora.

Sólo ves un sitio enorme, con un monton de arena, y edificio caídos… ves a algunas personas ya puestas allí que te ofrecen montones de objetos que no sabes para que sirven…. Y entonces descubres que uno de ellos, es el tesorero, que guarda con esmero todo lo que se supone iremos consiguiendo en materiales necesarios para ampliar, contruir y mejorar todo.

El tesorero de clan, es quien recoge todos los materiales e informa al clan de lo que hace falta. Indicará cuanto material de cada tipo necesitamos aún

Luego aparece un tipo que cambia objetos raros por… decoraciones. ¡Tenemos de esos objetos! ¡Podemos conseguir decoraciones! Teniendo objetos especiales que se pueden recoger en ciertos lugares de Tyria en ciertas espediciones como Matar al Asolador, al Regente Chak o Matar a Tequalt, puedes ser obsequiado con uno de ellos que puedes intercambiar por decoraciones de clan. El mismo tipo incluso nos vendía decoraciones más pequeñas tipo: nieve, calabazas, o cosas así. Pero… ¿Cómo empezamos?

Escargado de las decoraciones. Cambia objetos especiales por decoraciones menores. También será quien nos venda materiales basicos de primer orden par la profesión de escriba

Pues empezamos por hablar con el norn que se va a ocupar de levantar el mejor sitio donde reunirse: La Taberna.

Desde el primer momento ya advirtió algo: mucho qué hacer, mucho que conseguirle, y poca aprobación. Es lo que tiene ser un clan pequeño, es complicado conseguir aprobación. De momento, nos advirtió que habría que pensar en como conseguirla pero que él sólo pediría materiales para montar una taberna de comienzo: y vaya que si pedía materiales.

Tablas de madera antigua, seda por los codos, gasa a tutiplen, obsidiana, cuero de varios tipos, y la perdición de momento: Jarras de Cristal y Barricas Vacías. Porque mira, una taberna de madera está muy bien pero habrá que servir algo en ella, digo yo.

Tras pasarnos varios días contruyendo lo necesario, barricas y jarras sobre todo buscando más madera, más semillas de lino y más linaza pudimos ir dejando en el tesoro los objetos necesarios para completar ese primer nivel.

Taberna básica de la Sala de Clan. Una vez se consigue esta mejora, el barman se decicará a pedir jarras de cristal y barricas vacías para mejorarla

Una vez teníamos barman para la Taberna, el propio tabernero nos aseguró que era el momento de ir poco a poco mejorándola pero… no sería sólo eso, llegó a la sala el capataz de la mina que esperaba poder abrir allí y comenzar a conseguir el mineral necesario para poder contruir a partir de aquí, todo: el Eterio. Pero para poder poner primer una mina, había que construirla, claro asi que… a lo que pedía el tabernero se unió: más madera antigua, más lingotes de mithril, algunas palas de la región de Páramos Argentos y unos cuantos sacos de cuero para comenzar a sacar el preciado mineral. En cuanto el capataz consiguió lo que quería, se llevó a un grupo de trabajadores a picar, litealmente, a nuestra pequeña mina. Empezarían por sacar solo una cantidad más bien pequeña, 750 rocas de preciado euterio.

Mina de Eterio. Es el mineral exclusivo de la sala de clan necesario para mejorar edificios. Su capacidad tiene un tope que puede aumentarse

Al acabar esta segunda mejora, nos apareció en la sala un mercader dispuesto a traernos mejoras nuevas que no sólo pedían material, tambien mineral de nuestra mina y aprobación.

La Dueña de la mina es quien pide los materiales para mejroarla y la potenciadora cambia la antiagua influencia por potenciadores para que los mineros trabajen más deprisa

Dada la cantidad en aumento de eterio que se iba pidiendo, optamos primero por mejorar la capacidad de la mina, mayor cantidad de mineral, quizás mejores cosas si conseguíamos el resto de materiales y el resto de aprobación. Tras conseguir esta mejora, el mercader puso su pequeño puesto dispuesto a mejorarlo, pero… no sería el único, un encargado de La Arena, la dueña de la Sala de Mando, junto con el Maestro de Taller tambien se aparecieron dispuestos a pedirnos material, eterio y aprobación para construir sus edicidios.

El Dueño del merfcado ofrecerá mejoras interesantes a la hora de conseguir objetos, en pricipio básicos pero tiene la posibilidad de conseguir un vendedor de mayor nivel de decoraciones necesarias para la profesión de Escriba

Zona del mercado con los mercaderes básicos de armas y armaduras de clan

Casi por unanimidad, se decidió que dado que somos poco asiduos a luchar entre clanes e ir a La Niebla a defender territorios, dejariamos de lado de momento a esos dos necesitados de material y Eterio. Nos decantamos pues por mejorar las que ya teniamos: taberna, mercader, mina… y ver que pedía el maestro del taller.

Lo primero que nos indicó es que tenía una nueva profesión para enseñarnos: la de Escriba. Con ella estaríamos capacitados para crear planos de objetos, y después transformar esos planos en objetos de decoración.

Taller. Es en este lugar donde podremos empezar a mejorar la artesanía de Escriba. También el dueño del taller nos ofrecerá mejoras para incluir nodos de mineral, tela, madera y cuero

Así que… artesanía nueva para ir aprendiendo.

Para todas las mejoras siguientes teníamos un problema clave: la aprobación. Ésta sólo se consigue haciendo misiones de clan del tipo que sea. Así que habría que organizarse para las más asequibles: carreras, botines, travesías y si lograbamos entregar material suficiente una travesía más a la semana.

De momento, tras conseguir subir la mina en capacidad a 1.500 de eterio, construir un celador que la verdad ha quedado bastante apañado de momento, y subir poco a poco la artesanía, estamos obsesionados con, patatas, zanahorias y algas (madera, cuero y más jarras de cristal y barricas vacías a parte)

Primeras decoraciones construidas con la artesania de escriba.

Sabíamos donde nos metíamos, sabíamos que eramos pocos… pero lo que nadie sabe ¡es que a paciencia y ganas no nos vence nadie!

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Refugio Venteado: Cómo comenzar con una sala de clan

Las Salas de Clan son esos lugares donde los mismos miembros de un grupo se reúnen para conseguir algo en común entre todos.

Hay que admitirlo, todo lo que ha tenido que ver con clanes en Tyria desde siempre ha sido un problema para algunos. Muchos hemos empezado como simples héroes dispuestos a recorrer Tryia y poco más que realmente ya es bastante dado todo lo que es posible hacer en ella. Yo tuve la suerte de conocer Tryia por terceros, y directamente tener esta parte fácil, un clan desde el primero momentos: Lobos de Fuego. Por aquel entonces, formar parte de un clan pequeño no era para nada fácil, todo lo contrario. Era bastante desesperante. Cierto era que te reunías y te preparabas para hacer cosas juntos por Tyria, y eso sin duda ya de por sí compensaba, y como siempre ibas pensando en pasar un rato con amigos de toda la vida, pues… conseguir algo dentro de un clan era como algo de mayores. Lo cierto es que nunca eramos suficientes, (conseguir reunir a cinco a la vez era casi un milagro) y las pruebas a superar tipo: Botín o Carreras eran como… un desafío de esos desesperantes. Conseguir hacer un Botín entre cuatro o cinco héroes en un tiempo máximo llegaba a ser desquiciante, y la aprobación de entonces no subía ni a puñetazos.

Ahora todo esto ha cambiado. Los clanes pequeños, como el mío, se pueden juntar con otros clanes pequeños que sólo quieren pasar un rato agradable, divertirse y… si encima tienen un lugar de encuentro mucho mejor.

Así fue como mi clan, conoció al Clan de Luz de Isis, que curiosamente por aquel entonces tenía exactamente el mismo problema, poca gente pero con muchas ganas de tener aventuras en Tyria. Y no sólo eso, ellos también venían de la Tyria de hace doscientos cincuenta años y tenían su clan de entonces. Asi que, ¿por qué no?

Con el acceso al Desierto de Cristal, Luz de Isis lo tuvo claro, El Refugio Venteado tenía que ser para el clan. Así que bueno, siempre he dicho que lo mejor de Tyria es gente ayudando a gente. Pues entonces manos a la obra.

Asi que, con el oro recopilado, Sara_Savia se presentó en la Sala de Clan de la Iniciativa que hay en Arco de León a pedir (más bien pagar) poder tratar de conseguir liberar el Refugio Venteado de lo que hubiera en ese momento allí campando. Cien monedas de oro y 150 de aprobación fueron suficiente pago. El clan había cambiado ya la influencia que había conseguido en el pasado por toda la aprobación que pudo, asi que, de momento teníamos esa forma de pago.

Un aviso por aquí, un aviso por allá, y eramos tres miembros y un invitado con instrucciones precisas de qué hacer y cuando. El primo Duhr al rescate.

El primer intento fue de… ¿y cómo va esto?, y también de que el primo Duhr pudiera hacer una valoración de… bueno de que no somos para nada heroes de esos que van con todo, somos de los que vamos sacando fotos, viendo el paisaje, aprendiendo historia pero sobretodo, tachados en paciencia para todo aquello que otros lo hacen como respirar.

Tras un reajuste, optamos por hacer unos cambios. Un par de nigromantes, una elementalista, un guerrero, y una guardiana. Y tras aprender el uso de armas nuevas, cruzar los dedos para que saliera bien a la siguiente. Bueno, soy un Ravendeath y me amoldo como Nigromante a lo que me echen. Asi que ahora soy, Aidas Ravendeath el Segador.

Y bueno, nos llevó lo suyo… No reímos lo suyo, matamos muchos Profanadores Despertados, nos coordinamos entre los dos nigromantes para llenar a los enemigos de epidemias, pestes y condiciones a las órdenes del asura guerrero mientras recibiamos curaciones de la guardiana y de la elementalista. Y tras buscar apoyo los unos en los otros sin parar de ver como el reloj corría y el tiempo se agotaba… ¡El Refugio Venteado era para Luz de Isis!

Ya nos lo advirtió el primo Duhr claramente, ahora preparaos a saber lo que invertir dinero. Bueno… de momento la ilusión es lo que importa. Ya pensaríamos en ello más adelante.